
Con las pilas cargadísimas tras el éxito de la fiesta-mitin de ayer en Zaragoza, la semana de campaña que nos queda se hace más llevadera. Esta mañana, junto a Pilar Esteban y Conchi Esteban, candidatas a Congreso y Senado respectivamente, hemos participado en el primer “Mercado de 2ª mano” que ha organizado CHA-La Litera en Binéfar, para fomentar el consumo racional, el reciclaje, y el trueque, ante el consumismo desaforado. Hemos aprovechado para presentar nuestras propuestas “Por una política ambiental con ciudadan@s ecoresponsables y contra el cambio climático”.
La prevención es el mejor medio para mejorar nuestra calidad de vida y para asegurar el legado de un medio ambiente sano a las generaciones venideras, y por ello desde este convencimiento, CHA considera imprescindible situar a la ciudadanía como los auténticos responsables de impulsar en su vida cotidiana cambios de hábitos en el cuidado de su entorno, el consumo, la movilidad o la salud, para hacer frente a los efectos del cambio climático, de la contaminación y del despilfarro y la destrucción de los recursos naturales no renovables.
Es necesaria la elaboración de una Ley estatal contra el cambio climático que recoja, con carácter de obligado cumplimiento y de forma coordinada, las actuaciones y medidas que incluyen las diferentes estrategias estatales y autonómicas de cambio climático y energías limpias, con el objetivo de que no sean sólo un documento de diagnóstico y buenas intenciones, sino que establezca los objetivos de reducción en la emisión de gases de efecto invernadero y el tratamiento de los impactos del cambio climático ya existentes.
Para CHA, desarrollar un programa urgente de protección frente a la desertificación, constituyendo un Ministerio de la Energía y el Ahorro Energético que impulse una política energética que permita transformar las instalaciones obsoletas y más contaminantes, impulsar la aprobación y desarrollar las leyes para el fomento de las energías renovables y para el ahorro y la eficiencia energética, gestionando la demanda e incentivando el ahorro, reformando y eliminando las barreras legales, sociales, técnicas y económicas que dificultan la implantación de energías renovables.
Creemos que quien contamina debe pagar, repercutiendo los costes ambientales en todas las actividades, con prioridad en la gestión de residuos y de usos del agua, siendo conscientes de las limitaciones de este principio y de que el objetivo final debe ser la supresión de las actividades gravemente contaminantes.



